
Burgos, conocida principalmente por su impresionante Catedral declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, también alberga iglesias con siglos de historia, museos muy interesantes y una gastronomía para chuparse los dedos.
Nosotros la visitamos durante un fin de semana de septiembre. Aprovechamos dos días para recorrer algunos de sus monumentos más importantes, descubrir el casco histórico y visitar la Cartuja de Miraflores antes de regresar a Madrid.
Un fin de semana permite descubrir lo esencial que visitar en Burgos y hacer una escapada corta. Además, Burgos es un destino muy cómodo para recorrer a pie, ya que la mayoría de sus principales atractivos se encuentran a poca distancia unos de otros.
Si estás organizando una escapada a Burgos, en este artículo te cuento nuestro recorrido, los lugares que visitamos y algunos consejos que pueden ayudarte a preparar tu viaje.
Nuestra escapada de fin de semana en Burgos
Viernes: llegada a Burgos
Después del viaje desde Madrid llegamos a Burgos por la tarde y nos instalamos en nuestro alojamiento, situado muy cerca de la Plaza Mayor. Aprovechamos para dar un paseo por la ciudad iluminada y descansar para hacer ruta el sábado.

Sábado: casco histórico y grandes monumentos
Este día lo dedicamos a conocer los monumentos más importantes de la ciudad. Por la mañana visitamos la catedral y la iglesia de San Nicolás de Bari, y por la tarde visitamos la iglesia de San Gil Abad y la iglesia de San Estaban (museo del retablo).
- Catedral de Burgos: considerada una obra maestra del gótico europeo, está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Necesitarás unas dos horas aproximadamente para ver sus vidrieras, capillas y la cantidad infinita de detalles que esconde el gigantesco templo. Parada obligatoria es la tumba del Cid Campeador y de su esposa, Doña Jimena, situada bajo el cimborrio. Otro de los elementos más curiosos es el Papamoscas, un autómata del siglo XVI que, al sonar las horas, abre y cierra la boca mientras mueve el brazo para tocar la campana.
- Iglesia de San Nicolás de Bari: situada muy cerca de la catedral, la fachada sencilla esconde en su interior un espectacular retablo de piedra tallado con un nivel de detalle impresionante.
- Iglesia de San Gil Abad: construido sobre la muralla que protegía Burgos, es un templo que permite conocer la historia de la ciudad y su importancia en el comercio europeo.
- Iglesia de San Esteban – Museo del Retablo: este edificio religioso se convirtió en un mueso donde se exponen numerosos retablos procedentes de iglesias de la provincia de Burgos.
- Arco de Santa María: para mí el monumento más emblemático de Burgos después de la catedral. La fachada es de estilo gótico y se representan varias figuras entre ellas la de la Virgen María, el Cid y el emperador Carlos V. Aquí termino nuestro tour.
Nota viajera: para visitar todos los monumentos compramos la pulsera turística, pero esta opción ya no está disponible. Ahora se puede adquirir una entrada conjunta para las tres iglesias más destacadas del centro de Burgos que son San Gil, San Nicolás de Bari y San Esteban. El precio de la entrada conjunta para los 3 templos es 7€.




Domingo: Museo de Burgos, Cartuja de Miraflores y regreso
Antes de regresar a Madrid, aprovechamos la mañana para terminar de conocer otros atractivos de la ciudad:
- Museo de Burgos: en su interior se puede recorrer la historia de la provincia de Burgos, pero uno de los elementos que más ganas tenía de ver era la Tizona, la legendaria espada atribuida al Cid Campeador. Su autenticidad ha sido objeto de debate entre los historiadores y no se sabe a ciencia cierta si fue suya o no.
- Cartuja de Miraflores: en mi opinión, una parada obligatoria en todo viaje a Burgos. Este monasterio, fundado en el siglo XV, está considerado una de las grandes joyas del gótico isabelino. Su interior destaca por el espectacular retablo mayor, una auténtica obra maestra del escultor Gil de Siloé. Otro elemento que destaca son los sepulcros de Juan II de Castilla e Isabel de Portugal, padres de la reina Isabel la Católica.




¿Cuál es la mejor época para viajar a Burgos?
Burgos puede visitarse durante todo el año, aunque la primavera y el otoño son, en mi opinión, las mejores épocas para viajar a la ciudad. Nosotros viajamos a finales de septiembre y fue una fecha perfecta. Ya no hacía tanto calor como en verano y gracias a las temperaturas agradables pudimos visitar todo caminando.
Dónde comer en Burgos: tapas y gastronomía típica
La gastronomía burgalesa fue uno de los puntos fuertes del viaje. Lo que más me llamó la atención fue el ambiente de tapeo que hay a medio día, especialmente en zonas cercanas a la Plaza Mayor como la Calle San Lorenzo. Además de tapas, algunos platos típicos contundentes son el lechazo asado y la olla podrida.
En Casa Pancho probamos algunas de las tapas más icónicas:
- Cojonudo: huevo de codorniz sobre chorizo y pimiento picante.
- Cojonuda: la variante con morcilla de Burgos.
- Naveganta: anchoa del Cantábrico en salazón sobre tosta.
- Raciones clásicas: croquetas caseras y pincho de tortilla.
Nota viajera: las principales calles para disfrutar de la gastronomía son calle Sombrerería, calle San Lorenzo y la calle Avellanos.
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Alojamiento
Nos alojamos muy céntrico al lado de la Plaza Mayor, en el hotel María Salomé. Decidimos aparcar en la calle algo más retirado a 15 minutos andando, pero puedes optar por dejar el coche en algún parking de pago.
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Actividades y excursiones
Es muy recomendable reservar una visita guiada para conocer la historia de Burgos al completo. También es muy interesante visitar la catedral de forma guiada para no perderte ningún detalle.
→ Ver actividades y excursiones en Burgos.
Consejos para organizar tu viaje a Burgos
- Compra la entrada de la catedral con antelación.
- Si quieres comer de tapeo la zona de la Plaza Mayor está repleta de bares.
- Lleva calzado cómodo.
- Accede al Arco de Santa María y visita el Castillo gratuitamente.
- Visita obligatoriamente la catedral y la Cartuja de Miraflores.
